RESUMEN DE CRÍTICAS ‘DANNY Y ROBERTA’ EN SALA MIRADOR

Mariano de Paco –con la complicidad de sus excelentes actores- ha dado en el clavo con el nivel de lectura de la obra. Provocan nuestra ternura y nuestra capacidad de empatía con ellos. El trabajo del actor Armando del Río: hay corazón, hay dolor y hay fondo detrás de toda esa violencia. Hay tambiéne n ella mucho dolor y mucha humanidad en su composición, desde un lugar muy delicado; Laia Alemany hila muy fino. La química entre ambos es evidente, y sirven un espectáculo de actores lleno de emoción e intensidad. Propuestas así: pequeñas, honestas, efectivas; hechas por gente que sabe de qué va realmente esto del teatro

 

Danny y Roberta es una obra dura e intensa, pero con un trasfondo de humor ácido y ternura muy reseñable. ¿La pareja protagonista? Pues que están muy bien y convincentes en todo momento: intensos cuando la danza alcanza su apogeo y tiernos y emotivos en los momentos más íntimos. La cantante y guitarrista Ester Rodriguez, que interpreta maravillosamente todas las canciones, creando con su voz y los acordes de su guitarra el ambiente preciso en cada momento.

 

Dos actores impactantes: Laia Alemany Armando del Río. Caníbal es la interpretación de Laia Alemany y Armando del Río. Una excelente cantante, Ester Rodríguez, ilustra la violenta acción.

 

 

 

Javier Villán

 

 

 

Notodo

 

 

 

 

Danny y Roberta coge de las orejitas al espectador y uno no puede sino caer sin remedio en el juego de falsas esperanzas. Armando del Río y Laia Alemany se enfrentan a un trabajo difícil con estos personajes que tienen tatuadas sus miserias en el alma.

 

 

Mariano de Paco Serrano pone en escena con tensa sobriedad y ritmo eléctrico esta historia de ternura caníbal. Laia Alemany y Armando del Río encarnan con la emoción a flor de piel a los amantes feroces y desconfiados, y logran trasmitir tras la violencia de sus personajes la vulnerabilidad emocional que esconden

ABC